Términos Básicos:
¿Que es una valoración?
La compra de una casa es la mayor inversión individual que la mayoría de la gente hace en su vida. Sea la residencia principal, una segunda casa de vacaciones o una inversión, la compra de un bien inmueble es una transacción financiera muy compleja en la que deben tomar parte varias personas para que todo salga bien.
Casi todas las personas involucradas son muy conocidas. El corredor de bienes raíces es la figura más común de la transacción. La compañía hipotecaria provee el capital financiero necesario para cubrir la transacción. La compañía de títulos de propiedad garantiza que no falte ningún elemento de la transacción y que se transfiera un título sin impedimentos del vendedor al comprador.
¿Pero quién asegura que el valor de la propiedad corresponde al importe a ser pagado?
Hay demasiadas personas expuestas en el proceso inmobiliario como para dejar que la transacción prosiga sin asegurar que el valor de la propiedad esté acorde al precio que se pagará.
Aquí es donde la valoración interviene. Una valoración (tasación) es una opinión de valor imparcial de lo que un comprador puede esperar pagar – o un vendedor cobrar – por un bien inmueble, considerando que tanto el comprador como el vendedor están bien informados. Para estar informada, la mayoría de la gente recurre a un tasador profesional licenciado y certificado que le suministre una opinión de valor lo más exacta posible del valor de su propiedad.
Ética del Tasador
La tasación es una profesión y los tasadores son profesionales. En nuestro campo, igual que en el caso de cualquier otra profesión, estamos obligados por consideraciones éticas.
La responsabilidad principal de un tasador es para con su cliente. Normalmente, en la práctica residencial, el cliente del tasador es la institución financiera que solicita la tasación para tomar la decisión de conceder el préstamo hipotecario o no.
Los tasadores tienen ciertos deberes de confidencialidad para con sus clientes (como propietario de una vivienda, si desea una copia del informe de tasación, habitualmente tiene que solicitarla a través de la institución financiera), obligaciones de exactitud numérica que dependen de los parámetros del trabajo asignado, la obligación de alcanzar y mantener cierto nivel de competencia y educación, y la de conducirse en general como un profesional. Aquí, en HTRS, nos tomamos esas responsabilidades éticas muy seriamente.
Trabajamos respetando siempre los estándares éticos más altos posibles. No realizamos trabajos con cargos contingentes. Es decir, no aceptamos emitir un informe de tasación y recibir el pago sólo si se obtiene el préstamo. No realizamos trabajos aplicando cargos basados en porcentajes. Ésta, probablemente sea la norma más estricta de la profesión de la tasación, porque no cumplirla tendería a hacer que los tasadores exageraran el valor de las casas o propiedades para aumentar su cheque de pago. Nosotros no lo hacemos. Además, es posible que las leyes de los distintos estados o asociaciones profesionales a las que pertenezca el tasador definan otras prácticas como faltas de ética.
Las Normas Uniformes de la Práctica Profesional de Valoración (USPAP) también definen como poco ética la aceptación de un trabajo que dependa de “informar un resultado predeterminado (por ejemplo, una opinión de valor)”, “que el trabajo tome una dirección que favorezca la causa del cliente”, “del monto de una opinión de valor” o de otras cosas. Esto significa que usted puede tener la seguridad de que trabajamos para determinar objetivamente el valor de la vivienda o propiedad.
